Picamos la cebolleta finita y la pochamos en un chorrito de aceite. Cuando esté lista le añadimos el bacalao desmigado. Recordar que para una preparación óptima el bacalao debe estar desalado, si no lo está podemos dejarlo sumergido durante una noche en agua, cuando lo escurrimos eliminamos gran parte de la sal que contiene.
Cuando ya esté hecho debe quedar jugoso, por ello no nos debemos pasar de cocción. Es entonces cuando le añadimos las patatas paja, que de no disponer de unas ya preparadas las podemso hacer nosotros cortándolas en trocitos pequeños y friéndolas previamente.
Dependiendo del contenido de sal del bacalao, rectificaremos su sabor con sal o no añadiremos más. Batimos los huevos, sin necesidad de que queden de forma homogénea y los añadimos a la sartén. Donde los removeremos para evitar que se peguen.
Si queremos una textura más jugosa podemos añadir un chorrito de leche a la sartén, removemos y añadimos el perejil picado para terminar.
Bizcocho de zanahoria Bizcocho de zanahoria
Estrenamos la sección de repostería con esta suculenta receta de bizocho de zanahoria. Un plato que rompe con el tradicional bizcocho y que no dejará indiferente a sus comensales.
Pasta con tofu y champiñones Pasta con tofu y champiñones
La pasta con tofu ahumado y champiñones es una receta ideal para consumir a la hora del almuerzo, el tofu es un alimento de origen chino bajo en calorías que aporta sabor a nuestro platos y más si se consume ahumado como en este caso.
Membrillo con salsa de granadas Membrillo con salsa de granadas
Esta es una receta que preparo todos los años por esta época. La conocí por mi amiga María Tesías que la publicó en el blog de la subbética ecológica del recetario de la España del siglo XV, en la cocina sefardí hacían una receta parecida. Por aquel entonces le llamaban “Letuario de bimbrillo”.
Ana Bensadon, descendiente de los sefardíes recupera esta sabiduría antigua que es el origen de muchos platos actuales de nuestras cocinas. Es una curiosidad conocer la procedencia de las recetas que hacemos. Tiene un libro de recetas “Dulce lo vivas: repostería sefardí”
Esta receta que os trasmito es una modificación a la que se añade salsa de granadas.
Rebujito Cordobés Rebujito Cordobés
Parece ser que de la palabra rebujar, que es sinónimo de mezclar o combinar, toma su nombre “El Rebujito”. Bebida refrescante que se ha convertido en la preferida de muchos jóvenes y no tan jóvenes en muchas celebraciones andaluzas y cada vez más, de fuera de estas tierras.
Aunque se puso de moda en la feria de Sevilla en los años 90 para poder beber algo fresco y de baja graduación alcohólica, “El Rebujito” es realmente un combinado inglés que fue muy popular entre las clases distinguidas en la época victoriana. Por ejemplo, una de sus variantes, contenía una combinación, que se tomaba con pajita, a base de hielo, vino fino de jerez, agua carbonatada, azúcar y zumo de limón.
Es una bebida que acompaña muy bien a muchos platos. Por ejemplo, va muy bien con el Jamón Ibérico, el queso curado, el pescaíto frito, etc. y que es muy fácil y rápida de preparar.